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1. El Arte de cuidArte es un acompañamiento personalizado en hábitos de salud que parte de la Alimentación como eje transversal (teoría y práctica), y se extiende a cuestiones relativas al Movimiento y Pensamiento.

2. Vivo y comparto mi comprensión sobre la Salud desde el enfoque sistémico y holístico. Me gusta decir que según lo que comemos y cómo lo comemos, así pensamos y sentimos (higiene emocional y mental).

3. Mi acompañamiento se basa en la escucha respetuosa de tus necesidades, para que puedas transformar tus hábitos no saludables en hábitos de energía, bienestar y placer.

4. Es Personalizado porque las necesidades nutricionales y energéticas de cada individuo son únicas, y dependen de su constitución y condición.

5. Mi trayectoria vital y profesional se resume en el proceso personal y formativo de recuerdo de mi alimento físico y del alma. También en la capacidad inherente de autorregulación, autocuidado y amor. ¿Qué hubiera sido de mí sin mis ganas de sentir mi conflicto de humana en busca de su animal hambriento? Desde luego, no sería quien soy.

6. Los servicios que ofrezco pueden tener carácter de consulta puntual, por un lado; o pueden tener un carácter procesual en el tiempo (indicado para las personas que desean realizar cambios profundos y poder integrarlos en su cotidiano desde la comprensión teórica y práctica, en su propia cocina). También ofrezco otros acompañamientos como son las depuraciones y meditaciones, entre otras actividades.

7. Los hábitos son en plural, la salud es multifactorial, y el Arte de cuidArte es unx jinete impulsadx por tres caballos: Alimentación, Movimiento, Pensamiento. Los hábitos, ni son aburridos ni son fuegos artificiales. Los hábitos son, y es lo más cerquita que conozco del Ser.

8. La epigenética revela que la carga genética condiciona la salud, pero no la determina. Un estilo de vida saludable, consciente y responsable puede cambiar el rumbo a nuestro favor.

9. ¿De qué tienes hambre? es la pregunta que tarde o temprano nos planteamos cuando el hambre no es sólo física. La invitación es poder transitar juntxs por la biografía personal de tu hambre emocional.

10. El sentir está en la base del Arte de cuidArte. Cualquier comprensión y práctica que vamos entrenando parten de la conexión con el cuerpo y sus sensaciones. El sentido común, en los hábitos de alimentación, también tiene que ver con las sensaciones y el sentir.

11. Te acompaño con comprensiones teóricas y técnicas sobre la bioquímica de los alimentos (aspectos básicos de los nutrientes); y muy especialmente con comprensiones sobre la energía de los alimentos.

12. La alimentación no se piensa, se siente. Y me gusta repetir en mis acompañamientos que lo que sentimos del potasio, el calcio, el magnesio, el cloruro de sodio,… o de un ingrediente o alimento es su efecto energético (manifestación concreta de la materia), y que tiene un efecto determinado en cada cuerpo.

13. Hemos convertido la alimentación natural, viva, fresca, saludable, integral o completa, en comida chatarra y objeto de consumo y desvitalización, origen de enfermedades e infelicidad. Siendo la alimentación una fuente de armonía y unión, la usamos para engullirnos, desconectarnos, fragmentarnos, agredirnos, descuidarnos, maltratarnos. Y como consecuencia de ello, para destruir el planeta.

14. La alimentación es compleja porque proporciona placer al tiempo que es supervivencia. Este binomio nos acompaña a la largo de toda la vida, y se expresa de manera particular en cada individuo y colectivo.

15. Cuando hay estrés es difícil realizar cambios en la salud. Empezar atendiendo el cuerpo físico es muy eficaz para predisponer al tejido celular a pequeños cambios en cadena y su consiguiente afectación en el cuerpo emocional y mental.

16. Además del estrés y la ansiedad, otras dificultades frecuentes para cuidarnos y cambiar los hábitos son: el tiempo (la falta de tiempo o una mala gestión del tiempo), la sobreinformación alimentaria, la presión social, el dinero (concretamente, la creencia de que cuidarse es caro), las adicciones, el peso corporal (ya sea por exceso o por defecto), la fatiga (es un pez que se muerde la cola, vivimos cansadxs y necesitamos fuerza para el cambio), las creencias y los patrones limitantes, el amor propio (sentir que no merezco la abundancia de la vida para mí).

17. Darte cuenta de que tu alimentación no es fuente de nutrición es un primer paso, muy importante, e implica un nivel de conciencia básico; mas no es suficiente para resolver los apegos y otras dificultades con la alimentación. De ahí que un acompañamiento sea de gran ayuda, es como si la persona apretara el interruptor del quiero al paso a la acción.

18. Existe un tipo de comida comercial-industrial-social (que llamamos alimentos y que no lo son) que están en el origen del debilitamiento y desvitalización, y que inhiben el potencial de salud. Su objetivo es anular la autorresponsabilidad del individuo, anestesiando o consolando los vacíos o asuntos no resueltos ni sentidos.

19. El cuerpo tiende siempre al equilibrio: principio homeostático de la salud.

20. Un cuerpo autorreferenciado en salud puede escuchar las señales de desequilibrio o desajuste que comporta estar vivo, y puede atender dichas señales y aplicar herramientas de autocuidado.

21. El Arte de cuidArte te recuerda (del latín recordari, volver a pasar por el corazón) un camino olvidado o poco transitado de salud, a partir del entrenamiento en hábitos de frecuencia y calidad.

22. La naturaleza es nuestra guía. No al revés. La observación de la naturaleza nos convierte en seres sabios y agradecidos.

23. La alimentación no es una fuente de nutrición aislada. Convive y se interrelaciona con muchas otras más. Es necesario atender u ocuparnos de todas ellas para no responsabilizar a la dieta alimentaria de todo lo que nos sucede.

24. Con la meditación (un hábito de movimiento y pensamiento, así como una fuente de nutrición), ampliamos el marco respiratorio para sensibilizarnos y dejarnos tocar por el alma.

25. Cocinar y masticar son acciones revolucionarias para el empoderamiento del ser humano en su dimensión terrenal y espiritual.

26. Cuidarnos es revolucionarnos: es estar dispuestxs a movilizar y cambiar aquello que ya no nos aporta bienestar ni felicidad profunda.

27. Las depuraciones son dietas nulas en toxemia para experimentar la rendición del cuerpo físico-mental-emocional frente a patrones y creencias tóxicas.

28. Hay más conexión y honestidad en el reconocimiento de la resistencia que en el sostén de la imagen de quien no soy.

29. Nos colapsamos en nuestras acciones excesivas y veloces. Parar y escuchar el ritmo de la quietud es un movimiento de salud.

30. Una persona con salud es una persona que sabe cuidarse.


(Autora de la fotografía: samyfoto)