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SERVICIOS

El Arte de cuidArte te ofrece un servicio de salud, concretamente de cambio o mejora de tus hábitos de vida. Este servicio se agrupa en dos modalidades: los Acompañamientos, propiamente dichos, y Otros servicios, que aun pudiendo considerarse también acompañamientos no incluyen un seguimiento.

servicios de salud

AcompañArte

Los diferentes servicios que el Arte de cuidArte te ofrece tienen en común acompañArte en tu proceso de cambio recordándote todo tu “potencial” (poder) de salud para que:

  • Puedas revisar tu relación con la comida (alimento físico), además de otras fuentes de alimentación (el movimiento y los pensamientos).
  • Puedas querer cuidArte más y mejor.
  • Puedas querer cambiar aquello que ya no te resulta saludable.

Supongamos que quieres cambiar algo (por cierto, nadie está obligado a cambiar nada si no lo desea o siente necesario, opine lo que opine el entorno), entonces se activan los siguientes tres pasos:

“Quiero · Puedo · Hago”
  1. El primer paso es querer. En ese momento, el Arte de cuidArte puede entrar en tu vida. No antes.
  2. El segundo paso es que puedas sentir claramente que puedes. En ese momento, el Arte de cuidArte ya está acompañándote.
  3. El tercer paso es pasar a la acción, por eso hablamos de un plan de acción. Y en ese momento, ya te estás entrenando, acompañada, acompañado del Arte de cuidArte.
Yo te acompaño y caminamos de la mano durante un período de tiempo que acordamos. Nos acompañan objetivos concretos, herramientas de trabajo y seguimiento, comprensiones teóricas y la práctica en la cocina preparando recetas nutritivas, sabrosas, energéticas y equilibradoras. Todo esto lo hacemos lenta y suavemente. Y según el servicio o modalidad de acompañamiento que elijas, este planteamiento tendrá sus propios matices.

Mi experiencia me dice que andar el proceso juntas, juntos es más alegre. Pero sobre todo es más saludable en el sentido en el que el acompañamiento restaura también el vínculo relacional del contacto.

Sentir que no estamos solos en los inicios de un proceso de cambio fortalece y anima. Además, los inicios no son fáciles. Llega un momento, al cabo de un mes, tres meses, un año… en el que las manos entre acompañante y acompañado se sueltan de manera natural. A veces es muy evidente, otras es más sutil (el ritmo que necesita cada persona también es único). El caso es que ya podemos caminar solos, sin que eso invalide poder volver a pedir ayuda o un acompañamiento renovado, si se precisa.

Entrenamiento

El Arte de cuidArte es un rara avis en el marco del coaching nutricional por dos razones de peso:

  • Tiene en cuenta las nociones básicas de la ciencia de la dietética y la nutrición, pero va más allá al considerar la teoría de la energía de los alimentos.
  • Tiene en cuenta los principios del coaching, pero va más allá al acompañar a la persona con sesiones prácticas en la cocina de su hogar.

Es un entrenamiento acompañado, en el que vamos a cocinar, comer y masticar juntas, juntos. Y donde también hay momentos de comprensiones teóricas, de observación, de escucha, de silencios, de experimentación y digestión.

Al principio, como cualquier entrenamiento, uno siente que se está entrenando y que le tiene que poner un mínimo de empeño al asunto. A la larga, movido y alentado por los pequeños cambios que se van produciendo, y si uno no ceja en el empeño, el entrenamiento pasa a convertirse en algo que se incorpora de manera natural en el día a día. Es más, que se busca porque hace sentir bien o produce bienestar.

Nos entrenamos en un valor un poco en desuso y, sin embargo, básico en todo ser vivo: la armonía. La armonía que da una alimentación saludable, y que es la tendencia innata del cuerpo vivo de búsqueda constante de su equilibrio, centro, reparo y regeneración, o sea, de su salud. La ARMOnía es también estar en amor, con uno mismo primero, para después poder estarlo con nuestro entorno y otros seres. Es un sentido común, un volver al origen de lo sencillo, sabroso y natural.

Porque no es algo evidente, en una sociedad como la nuestra -que tiende a la fragmentación, separación, dispersión, exceso, extrema velocidad y rigidez-, te propongo con el Arte de cuidArte poder parar. Parar para volver a experimentar y sentir lo que es masticar, darnos el tiempo, observar y respirar. Lo podemos hacer porque está en nuestro potencial de vida.

Y lo hacemos desde el cuerpo. Desde la mente podemos llegar lejos, pero desde el cuerpo entero la experiencia es completa, es integral porque incluimos la energía y la materia que somos.

Cuando comemos de una manera más armónica, pensamos y sentimos también de una manera más armónica. Las experiencias de la vida, entonces, son lo que son. Ya no hay tanto sufrimiento, incomprensión o violencia. Y cuando hay miedo, pena o ansiedad, por ejemplo, podemos entender que están ahí por alguna razón, nos ayudan a sentir, a aprender algo nuevo. Y que pasarán para dar lugar a otros movimientos.

De esta manera, podemos entregarnos un poco más al momento-movimiento presente, esa delicada presencia entre la inspiración y la exhalación, entre pasado y futuro, entre dentro y fuera. Ese masticar y nada más, como el máximo acto de nutrición.

Dirigido a

Todos necesitamos cambiar algo en algún momento de nuestras vidas, por pequeño que sea el gesto: necesito cortarme el pelo, necesito beber más agua, necesito reforzar mis lumbares, necesito comer más verduras, necesito ordenar los armarios de la cocina, necesito cambiar… Felicítate por querer cambiar, la ley de la naturaleza es cambiante. Ya lo cantó Mercedes Sosa: “Y así todo, todo cambia. Que yo cambie no es extraño”.

El Arte de cuidArte te ayuda a cambiar o mejorar tus hábitos de vida saludable y alimentación. Y lo primero que necesitamos saber es qué cambiar y por qué. Dicho con otras palabras, si identificamos lo que necesitamos, podremos ir a por ello.

Por lo tanto, el Arte de cuidArte va dirigido a aquellas personas que desean cambiar algo y conocer sus necesidades de salud y alimentación, pero no saben muy bien por dónde empezar, o simplemente quieren hacerlo acompañadas.

Ahora bien, si lo anterior te parece demasiado general, a lo mejor te sientes más identificada, identificado con alguno de estos pensamientos, y entonces el Arte de cuidArte también es para ti:

  • Lo de comprar para toda la semana y comer saludablemente no lo llevo precisamente bien.
  • Hago lo que puedo con mis hábitos de salud y el ritmo de vida que llevo.
  • No me vendría mal moverme un poco, ¡pero me da una pereza!
  • Me cuesta saber, en general, qué me iría bien comer y las cantidades.
  • No quiero oír hablar de dietas.
  • Voy a salto de mata con lo de la comida y, al final, la opción rápida sé que no es lo más saludable.
  • Me cansa cuidarme. Y como ya ando muy cansada, pues no me cuido.
  • No tengo tiempo de cocinar. ¡Empiezo a pensar que mi próxima pareja va a tener que tener buenas dotes en cocina!
  • Me encanta comer, y ya no me sienta todo tan bien como cuando era joven.
  • Siempre tengo hambre, ¿cuándo sacarán la pastillita quita-hambre?
  • No tengo tiempo para cuidarme.
  • No tengo dinero para cuidarme como se supone que hay que cuidarse.
  • Estoy agobiada y los dolores no se me van.
  • Comer algunas cosas, aunque no sean muy saludables, me tranquiliza.
  • Tengo que ponerme con el tema de la alimentación, ¡pero no sé por dónde empezar!
  • A mí lo que me gustaría es que alguien me enseñara y cocinara conmigo.
  • Me encanta cocinar para los demás, pero para mí solo me deprime.
  • Cómo voy a decirle a mi familia qué tiene que comer si no lo sé ni para mí.
  • En casa lo llevo más o menos bien, pero es salir a la calle y me pierdo.
  • ¿No existe alguien que me pueda echar un cable para organizar los menús de la semana o que me dé ideas de nuevos platos ricos y fáciles de preparar?
  • Entre el raw, y el free, y el no sugar y los trans… yo ya no sé qué pensar.

Algunas preguntas frecuentes al Arte de cuidArte

  • ¿Por qué si algo me sienta mal continúo haciéndolo? Porque es lo que conoces y llevas años haciendo. La memoria de los patrones antiguos tiene su peso.
  • ¿Es caro alimentarse bien y cuidarse? NO, de hecho es más barato.
  • ¿Es lo mismo comer y alimentarse? NO, es tan diferente como ingerir o nutrirse.
  • ¿Por qué hábitos y alimentación? Ambos nos dan una información muy directa sobre cómo te cuidas, que es lo mismo que decir cómo te amas.
  • ¿Tendré que cocinar? La pregunta sería más bien si elijes cocinar. Y mi respuesta es SÍ, elijo cocinar. Y es que externalizar quién prepara tu alimento vuelve a ser depositar la responsabilidad de tu cuidado en el otro. La ecuación se repite ad infinitum: me cuido = me quiero.
  • ¿Pero no dicen que el hábito es algo repetitivo y aburrido? El hábito es maravilloso, que yo te lo cuente ahora no sirve de nada porque tienes que vivirlo tú. El hábito es contrario a la mecanización y automatización, es fuente de creatividad, espontaneidad, fluir, y produce mucho sosiego, armonía y satisfacción.
  • ¿Por qué un acompañamiento? Porque no siempre tenemos que aprender o hacerlo todo solos, y porque ayuda mucho la experiencia de alguien que anteriormente ha pasado por lo mismo o algo parecido.
  • ¿Te voy a decir lo que tienes que hacer? NO, sino ¿cómo vas a poder escuchar tu cuerpo y leer lo que necesita y te pide? Si depositas tu poder en mí, mi acompañamiento no te hará crecer.
  • ¿Es una terapia? NO, pero tiene mucho de proceso y conexión con el alimento emocional y el movimiento de tu psique.
  • ¿Es una dieta? NO, o SÍ, ¡la Dieta del Hábito! O lo que es lo mismo, la dieta de habitar tu cuerpo.
  • ¿Garantías? Sólo si se lleva a la acción.

Éxito del cambio

El éxito de este entrenamiento reside en la cantidad de hábitos de calidad y su comprensión:

  • La calidad viene dada por el tipo de alimentación: viva, natural, saludable, consciente, energética, equilibrada y equilibradora.
  • La cantidad, por la regularidad o frecuencia con la que cocines y comas alimentos de este tipo de alimentación.
“Los servicios que el Arte de cuidArte ofrece y da a conocer desde esta página web son contenidos informativos y teóricos que pueden resultar inútiles sin su comprensión profunda y práctica en la cocina”